jueves, 15 de octubre de 2009

Mi confrontación con la docencia

Mi formación es en Ingeniería Química. Realicé el servicio social en el Instituto de Biotecnología de la UNAM. La tesis para el examen de grado la realicé en Recuperación de Uranio, en el Departamento de Química de Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares (ININ). Alcanzando pleno desarrollo profesional laborando en el Laboratorio de Biotecnología del Centro Internacional de Maíz y Trigo (CIMMYT), en el Batán, Texcoco Edo. de México, realizando análisis moleculares a plantas de maíz y trigo, así como capacitando a investigadores y/o estudiantes extranjeros de intercambio, Sudáfrica, Zimbabwe, China, por mencionar algunos.
Cuando trabajaba en el laboratorio ya estaba presente la inquietud de combinar ese trabajo con la docencia.
Razones personales influyeron en dejar el CIMMYT. Más tarde, en tres ocasiones surgió la oportunidad de impartir clases, así que “la tercera es la vencida”, y la aproveché.
Desde hace aproximadamente 5 años integro el equipo de trabajo en un Módulo EMSAD, ubicado en Chinameca, municipio de Ayala, en Morelos, como asesora del área de Ciencias Naturales, impartiendo las asignaturas Química I y II, Física I y II, Biología I y II, Ciencias de la Salud I y II; de acuerdo al semestre que estemos cursando.
Estoy convencida de que nuestros maestros, profesores, docentes, “misses” (como los llamemos) son parte fundamental de nuestra formación como personas. El ser, ahora, uno de ellos, es una responsabilidad enorme, que puede marcar la diferencia en algunos de nuestros jóvenes.
Ser docente ha significado dedicación, sacrifico de horas familiares, “horas de angustia”, debido a tener siempre en mente el compromiso y el objetivo de encaminar, construir y transmitir conocimientos.
Satisfacciones he tenido, lograr mantener un taller (de estudio y convivencia) de Química, logrando obtener la primera vez el 3er lugar y la segunda vez el 2º lugar en la Olimpiada Estatal de Química; considerando que mis alumnos provienen de comunidades alejadas, este ha sido un gran logro tanto como para nuestro Módulo EMSAD, como para mis alumnos, y por supuesto para mi también. En algún momento nos espera el 1er lugar estatal. Trabajamos en eso.
Así como hay satisfacciones, también hay insatisfacciones. ¿Cuáles? Jóvenes que no les interesa estudiar y que atraen la atención del grupo; otros, chicos irrespetuosos, con falta total de valores y principios. O bien, cuando jóvenes se acercan por consejos y solo eso podemos brindarles, cuando su vida, a su corta edad es totalmente caótica.
Para finalizar este largo escrito, terminaré diciendo: Siento satisfacción, alegría y preocupación de ser docente y me siento comprometida con los alumnos a mi cargo. Debo hacer hincapié, que debido a la forma de enseñanza de un muy buen maestro de química en el bachillerato, tomé la decisión de estudiar Ingeniería Química.
Saludos cordiales a todos.

2 comentarios:

  1. Maestro Rubiceli, que gran idea la de tener un taller de estudio y convivencia, intentaré a partir de esto, crear en mi escuela algo similar; me preocupa mucho el porcentaje tan alto en el índice de reprobación, y me he enfocado a impartir cursos para remediar esta situación, por supuesto que hay situaciones internas (administrativas) que agravan el problema, pero nuestra misión es mitigarlo. Saludos y gracias por participar en mi blog. Hasta pronto.

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  2. Hola, Muy interesante su información.

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